lunes, 18 de julio de 2011

Como me duele este país

Definitivamente todos los días agradezco a Dios por todo lo que tengo. Soy privilegiada. Nos vivimos quejando de este país, pero me pregunto ¿lo que estamos haciendo es suficiente? Mucho de nosotros nos quejamos de los políticos, pero nadie se detiene a mirar de qué manera colabora con la comunidad o ciudad donde vivimos.
No sólo votar contribuyen a que cambién las cosas. Podemos cambiar de Presidente pero si:
1. No damos paso a ancianos, niños, mujeres cuando manejamos.
2. Si el personal que atiende en los organismos públicos creen que nos están haciendo un favor.
3. Si la gente se sigue coleando en cualquier lugar, sin respetar que hay personas enfermas, ancianos y niños.
4. Nos quedamos con el vuelto que nos dieron demás.
5. Insultamos a quien se nos cruce por delante porque no nos dió paso.
6. Maltratamos a quienes nos sirven (mesoneros, señoras que limpian, conserjes, etc), porque le pagamos. 
7. Como los demás roban, por qué yo no?
8. Peleamos por un puesto de estacionamiento.
9. Pagamos a personas para que nos ayuden con trámites administrativos contribuyendo con la corrupción.
 10. etc, etc, etc.
Jamás podremos cambiar un país cuando no pensamos en el otro. ¿Así nos gustaría que nos traten? La mediocridad y el vivalapepismo es la bandera de muchos, lamentablemente.

Toda esta perorata se debe a que esta mañana estuve tratando de sacar el reposo médico por segunda vez y no pude resolver el trámite. A nadie le importa si estás operado, si tienes 4 horas haciendo cola porque nadie dio la información como era. Además de no clasificar a los pacientes, enfermos con quienes piden cita, niños recien nacidos con su madres, lesionados, etc... En el interín, una mujer se trató de colear y no quería salirse de la cola. 

Hemos perdido los valores fundamentales para la sana convivencia. Pienso en el próximo gobierno y tiemblo. Le toca construir desde los cimientos. Donde la gente se ha acostumbrado a lo regalado, al conformismo y a la desidia.

Quisiera  terminar esta historia positivamente, pero es casi imposible. Lo que sé, es que no quiero ser parte de una masa que no le importa nada más que ellos mismos. Uno cambia si quiere hacerlo, nadie puede hacer el cambio por ti.

2 comentarios:

  1. Lo peor es que es una verdad como un templo. García Marquez escribio un texto sobre la infeliz Caracas. Te lo dejo... http://blog--blug.blogspot.com/2011/07/gabriel-garcia-marquez-la-infeliz.html

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  2. Lo más difícil será hacerle entender a las personas que todas esas cosas que enumeraste no son normales y que hay que cambiarlas.

    La gente dice que no es corrupta porque cree que pagar un gestor es parte del sistema y para ellos no es corrupción.

    Espero que hayas podido hacer tu certificado y que te mejores muy pronto.

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