Como toda ciudad cosmopolita que se precie; Caracas tiene su "Barrio Chino" en la Urbanización El Bosque. Por supuesto no tiene nada que ver con otras ciudades donde existen cuadras extensas en la cual se comercializa desde figuras de cerámica pintadas a mano, hasta gatitos de la suerte que mueven su patita pidiendo unas cuantas monedas. Una casa, dos restaurantes y 2 tiendas encierran a este barrio. A pesar de las marcadas diferencias, visitar "Los Chinos del Bosque" esta mañana me dejó un buen sabor de boca - literalmente - . Confieso que desde hace años tenía ganas de ir; lo que me impedía era la hora y el día, puesto que este mercado sólo abre los domingos y según muchos hay que llegar muy temprano. Partiendo de esta premisa esta mañana llegué a 7y10am estaba en Centro Social Chino con mis hermanas, mi cuñado y mis padres...Estabamos desorientados, no sabíamos que hacer, miles de orientales compraban vegetales, dulces, pescados secos y empaques multicolores con sus emblemáticas letras. Personas entraban y salian del centro y nosotros no sabíamos para donde agarrar. Muy pocos hablaban español. Me sorpredió no ver tantos coterráneos. Dentro del Club Social funciona un sub mercadito y un restaurante; este último no nos gustó mucho. Mi papá decidió comprar cochino y luegode que un lugareño nos dijera que podíamos desayunar en los restaurantes que rodean el Club, nos fuimos al frente a cumplir nuestro cometido: D E S A Y U N A R.
Entramos, y encima de cada mesa había una papelito con un cuadro donde escriben lo que ordenas. Tu mismo te puedes servir. En una mesa están apiladas miles de cestas vaporeras de bambú con sabores y olores deliciosos. Tanto dulces como salados. Tomamos las que lucían más deliciosas para nuestros ojos. No sabemos los nombres, simplemente preguntamos qué tenía el relleno. Casi todo lo que comimos tenía papel de arroz con cerdo, camarón, vegetales. Todos deliciosos...Para este primer acercamiento nos decidimos por todo salado, mientras acompañabamos estos bollos, con te caliente y el cochino que mi papá acaba de comprar afuera; todo un manjar. Repetiría la experiencia 100 veces más.
Para los principiantes recomiedo llegar a más tardar a las 8am, pues la cantidad de personas es increíble. Siempre es reconfortante encontrarme y conocer sitios en Caracas que renuevan mi esperanza seguir creyendo que es posible disfrutar esta ciudad, donde quiero seguir viviendo, descubriendo y enamorandome una y otra vez.