Como si estuviesen dotados con poderes especiales; miles de hombres y unas cuantas mujeres, circulan en sus motos como Don Quijote encima de Rocinante por las calles y las autopitas de Caracas. Hoy mientras manejaba - me tocó ir al otro lado de la ciudad; tenía mucho tiempo que no lo hacía - veía como en bandadas iban uno tras otros por la autopista de la Trinidad. Todavía había VAO (Sistema diseñado para aligerar el tráfico en horas pico) y los motorizados sincronizadamente corneteaban como si tuvieran una filarmónica. Es realemente un desafío manejar en la autopista, y reconozco que me alegra no tener que recorrer media ciudad para llegar a mi trabajo.
Hoy, específicamente Caracas era realmente un caos, el metro "la gran solución para Carcas"se daño. Eran las 10am y la calle hervía. Miles de mototaxis circulaban a las puertas del subterráneo en busca de un pasajero.
Viendo tantos motorizados me di cuenta que pudieramos clasificarlos: A) los familiares, donde van de 3 a 4 personas pegando sus íntimidades uno contra el otro, B) los que tienen una moto grande y que suena bastante para pasear los domingo, C) están los motorizados que llevan encomiendas y mata tigre como mototaxistas. D) Están los pavos viejos que llevan la moto para el trabajo "para que no les agarre la cola" y por supuesto los que se dedican a "arrebatar" antes carteras ahora Black Berries
Pudiera describir muchos, pero la verdad que me encantaría es que existieran un solo tipo de motorizado y no precisamente de Libertador Morales, El Justiciero. Me encantaría que respetaran las aceras, que no se comieran las flechas, que no atropellaran a las personas, que respetaran el semáforo, que si chocan tuvieran el coraje de admitir que fue su culpa, etc, etc, etc. Son cosas simples los que nos hace ciudadanos. Cuando eso pase en este país, diré entonces estaremos en vías de desarrollo.
martes, 29 de marzo de 2011
domingo, 20 de marzo de 2011
Los pasos perdidos de la Feria Internacional del Libro de Venezuela
Qué maravilloso es la lectura! poder introducirnos por unos instantes en una aventura fantastica o simplemente conocer nuevas teorias. Cuando uno visita una feria es con la posibilidad encontrar todo aquello que en su sitio habitual no lo puedes encontrar.
Nos fuimos - mi familia y yo - a la VII Feria Internaciona del Libro de Venezuela (Filven) para pasear y ver que ofrecía las casas editoriales internacionales. Cual fue mi sorpresa que era casi inexistente los títulos del exterior.
Nos encontramos una Feria anacrónica, que no ofrecía novedad ni variedad. Con personajes grises que deambulaban la feria en busca de algo regalado. Con áreas para conversatorios que no hablaban de libros si no de conflictos. Sin escritores venezolanos y menos extranjeros. No había en ese lugar ni un libro ni un autor estrella. No había protagonista...
Desde el principio la Feria fue una contradicción. Ubicada en los espacios del Teatro Teresa Carreño y del desaparecido Ateneo de Caracas, no exitía una conexión entre ambos espacios. Un camión de la emisora RNV simulando un estudio de radio con unas locutoras que no reconozco despuntaban el lugar para dar inicio al recorrido. Luego le seguía una tarima para los cantantes y atrás la Feria.
Un stand regalando el Correo del Orinoco que no lo lee nadie - según información oficial imprimen 15mil ejemplares diarios con un retorno casi de 70% -. Otro stand con una editorial de Casa Presidencial vacia, y otra de ediciones hechas por Monteavila - No recuerdo cual fue el nombre nuevo dado por este Gobierno -; Además de las Editoriales Planeta y Alfaguara, ninguna de las dos brindaban títulos novedosos, fueron algunas de las cosas que me llamaron la atención.
Salimos con un mal sabor de boca. Terminamos comprando unas obras de arte en uno de las tiendas del TTC. Ningún libro interesante, nada que nos inspire por un minuto ... Vimos grises, vejez de pensamiento, acción y omisión, decadencia, en fin más de lo mismo que ofrece este gobierno...
Nos fuimos - mi familia y yo - a la VII Feria Internaciona del Libro de Venezuela (Filven) para pasear y ver que ofrecía las casas editoriales internacionales. Cual fue mi sorpresa que era casi inexistente los títulos del exterior.
Nos encontramos una Feria anacrónica, que no ofrecía novedad ni variedad. Con personajes grises que deambulaban la feria en busca de algo regalado. Con áreas para conversatorios que no hablaban de libros si no de conflictos. Sin escritores venezolanos y menos extranjeros. No había en ese lugar ni un libro ni un autor estrella. No había protagonista...
Desde el principio la Feria fue una contradicción. Ubicada en los espacios del Teatro Teresa Carreño y del desaparecido Ateneo de Caracas, no exitía una conexión entre ambos espacios. Un camión de la emisora RNV simulando un estudio de radio con unas locutoras que no reconozco despuntaban el lugar para dar inicio al recorrido. Luego le seguía una tarima para los cantantes y atrás la Feria.
Un stand regalando el Correo del Orinoco que no lo lee nadie - según información oficial imprimen 15mil ejemplares diarios con un retorno casi de 70% -. Otro stand con una editorial de Casa Presidencial vacia, y otra de ediciones hechas por Monteavila - No recuerdo cual fue el nombre nuevo dado por este Gobierno -; Además de las Editoriales Planeta y Alfaguara, ninguna de las dos brindaban títulos novedosos, fueron algunas de las cosas que me llamaron la atención.
Salimos con un mal sabor de boca. Terminamos comprando unas obras de arte en uno de las tiendas del TTC. Ningún libro interesante, nada que nos inspire por un minuto ... Vimos grises, vejez de pensamiento, acción y omisión, decadencia, en fin más de lo mismo que ofrece este gobierno...
viernes, 18 de marzo de 2011
HABEMUS BLOGGER: Comenzando a andar
Me siento frente al teclado de mi computadora tratando de saber cómo comenzar este blog. Si bien he escrito por oficio - soy periodista "corporativa"- es desde hace más de un año que me ronda la idea de tener la posibilidad de entrar a este interesante mundo. Sin embargo no encontraba un tema en específico para sumergirme a la escritura...Hoy recibí el empujoncito que me faltaba de un ducho bloggero y de un amigo suyo, al cual le robe su frase que reza: "un blog no es un tema, sino una excusa para escribir"; así que me propuse a comenzar y dejar de perder el tiempo.
Arranco a escribir no como un oficio, si no con el deber de complacerme, al poder seguir expresádome libremente - mientras lo seamos -, que si bien lo ejerzo sin esfuerzo al son de la palabra, ahora tengo la posibilidad de escribir de las cosas que me interesan y que reflejan quién soy...
Veremos hacia que confines me lleva este maravilloso viaje que emprendo hoy y que espero no bajarme de este barco en un largo tiempo. Te invito a que seas uno de mis tripulantes...Bienvenida yo y todos los que quieran acompañarme...
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